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85 AÑOS SIENDO LIGUISTAS

85 AÑOS DE LA LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS HUMANOS


Hoy nuestra organización cumple 85 años de trabajo organizado y reconocido a nivel nacional e internacional. Son 85 años desde que aquella vieja guardia levantara en el seno de las profesiones liberales, una forma de trabajar, de militar, de transmitir y transitar la vida a favor del pueblo. Desde los inicios, la Liga ha sido una pieza fundamental en la urgente y aún vigente discusión de la democracia, de los derechos humanos, del derecho a la resistencia, y de la segunda y definitiva independencia.


Cuando la Liga se funda en la redacción del diario Crítica el 20 de diciembre de 1937, en Argentina se vivía la Década Infame.Los enemigos del pueblo ya tenía herramientas de represión especiales como la Sección Especial de Lucha contra el Comunismo en la Policía Federal, ya se había hecho una experiencia terrible de organización civil asesina parapolicial con la Liga Patriótica Argentina que actuó en la Semana Trágica de 1919. En 1936 el diputado nacional Matías Sánchez Sorondo presentó un proyecto de Ley de Represión al Comunismo que fue resistido por Don Lisandro de la Torre, fundador de la Democracia Progresista y nuestro primer Presidente. En ese escenario se agruparon abogadxs, políticxs, médicxs mayoritariamente comunistas entendedores del papel estratégico de la unidad, y en ese espíritu abrieron el trabajo de la Comisión Pro Amnistía Presos Políticos y Exiliados de América. De aquellas experiencias de solidaridad internacional popular activa surge la potencia constructora de la Liga, que fue sus hombres y mujeres, sus aciertos y tropezones.


Venimos de Fanny Edelman, de las Brigadas Internacionales Republicanas, venimos de la solidaridad con los presos políticos de la Cuba del dictador Batista. Somos creación heroica, venimos del arte como resistencia y escultor de conciencias, de los escritores Ezequiel Martínez Estrada, pintores como el marplatense Bruzone y Antonio Berni, arquitectxs como Fermín Beretervide quien se especializó en casas colectivas. Venimos de médicxs como la feminista Alcira de la Peña, el desaparecido Ingalinella o el recientemente fallecido Pomeraniec. Venimos de abogados como Kehoe asesinado en Rosario, su cro. Adolfo Trumper, Carlos Sánchez Viamonte, el histórico Pedroncini, Julio Viaggio, David Baigún, Atilio Librandi, Néstor Martins (primer abogado desaparecido en los 70), León Toto Zimerman, Samuel Shmerkin, Baldomero Valera. Venimos del espíritu totalmente indomable de la joven Teresa Israel, desaparecida en la última dictadura habiendo antes interpuesto cantidad de amparos por la desaparición de lxs compañerxs, denuncias que muchas fueron escritas en papel y lágrimas en las oficinas de nuestra Liga y fueron llevadas a todos lados, buscando una respuesta que jamás estuvo. Debemos mencionar a históricos presidentes como Antonio Sofía, para quien Iris nuestra actual presidenta tiene un recuerdo muy especial: “yo estaba detenida en Devoto y un 1ero de mayo recibo un telegrama firmado por Antonio Sofia. Fue una emoción recibir ese saludo!” Porque la Liga antes que nada es humanidad, amor, es el simple hecho de estar incondicionalmente, y saberte cuidado cuando un liguista, una liguista, acude a tu llamado.


Desde la vuelta a la democracia la Liga fue una de las más firmes promotoras de la búsqueda de juicio y castigo a los culpables del genocidio pero en un aspecto amplio y avanzado: se señaló la connivencia y complicidad entre los poderes económicos, los fusiles militares, los grandes cómplices de las empresas de comunicación y los empresarios trasnacionales, los líderes del pentágono, el FMI. Es que en nuestra identidad está la memoria colectiva de las luchas antifascistas, de los procesos de injerencia norteamericana en nuestra región, estaba el ADN anarquista que también fundó nuestra patria, por eso tuvimos herramientas para reconocer la cara detrás de la máscara. La Liga argumentó que fue un genocidio y que hubo un plan sistemático, y en el camino, especialmente mientras la dictadura seguía en el poder, se fomentó la organización de otras organizaciones que tuvieran en su protagonismo a las y los familiares de lxs desaparecidxs, que fueran específicamente por justicia y que pudieran ser paraguas de lucha para tanta gente que nunca había tenido una experiencia militante y que las desgracias de la dictadura habían obligado a levantar banderas de justicia. Para la Liga, la organización debe ser de base y antifascista, y es así que somos un organismo de derechos humanos -el más viejo aún trabajando en Argentina- que tiene decenas de organizaciones hermanas, cientos de organizaciones primas en otros países y miles de adeptxs a nivel internacional.


La Liga continuó trabajando en los 90, resistiendo la impunidad con proyectos que luego serían realidad como la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final. Fuimos parte de la coordinación antirrepresiva, interviniendo en marchas y comisarías cuando la protesta popular era respondida con palos y calabozo. Se pudo hacer justicia en aquella época, se pudieron escrachar genocidas cuando Menem beneficiaba con impunidad a los milicos, se pudo luego encabezar históricos juicios por la memoria gracias a la labor incansable de abogadas y abogados que aún militan en nuestras filas, y tantos sobrevivientes que también hoy son trinchera de futuro. En los 90 y con la increíble ofensiva neoliberal, los organismos de derechos humanos levantamos una identidad colectiva insurgente, contestataria, sin miedo, competimos en la batalla cultural y nos llevamos nuestras victorias.


Para venir más al presente, no podemos empezar si no es con un reconocimiento a nuestra eterna Presidenta Graciela Rosenblum quien encaró la nueva etapa de memoria verdad y justicia, entendiendo que el lawfare es la nueva estrategia imperial de colonización. Graciela supo encabezar la lucha por la libertad de lxs presxs políticxs con el mismo espíritu de siempre, solidario y plural. Ella, que siendo una jovencita fue una de las promotoras de la mesa de los organismos de ddhh actual, y amada por las Madres más luchadoras. Debemos también mencionar a Edith Glaif, condecorada por la Revolución Cubana por su lucha por la libertad de los 5 héroes cubanos y una militante clave para la solidaridad activa con los perseguidos políticos chilenos cuando Pinochet continuaba al frente de la dictadura.


A veces nos preguntamos cómo abordar un problema, cómo organizarnos por una causa, y no hay fórmulas mágicas sino una línea política que nos responde siempre. Antifascismo, antiimperialismo, unidad popular y lucha. Allí está la clave para continuar disputando y transformando la durísima realidad argentina y poder salir a flote con una propuesta superadora, una propuesta ofensiva, una propuesta que nos haga estar día a día más cerca del país que necesitamos, con justicia social, memoria y futuro soberano. Necesitamos volver a discutir qué tipo de militantes somos, necesitamos discutir dónde van nuestrxs estudiantes cuando salen de las aulas universitarias, quiénes son los representantes de nuestro pueblo y bajo qué mandatos están ahora convalidando este plan de ajuste, entrega y represión. Necesitamos volver a discutir la seguridad y la soberanía, leer qué tipo de formación reciben los militares para que dentro de unos días o unos años no volvamos a sorprendernos como nos estamos sorprendiendo en Perú o lo hicimos, lamentablemente hace no mucho tiempo, en Bolivia. Necesitamos caminar nuestros miles de kilómetros cuadrados para poner una bandera argentina en cada rincón, y dejar de pelear entre nosotrxs para poder enfrentar a los testaferros del imperio, como lo son Lewis o Benetton pero tantos, tantísimos otros más.


La Liga siempre fue el oprimido que revierte su situación y se tranforma en enemigo de su opresor, su sepulturero.


La Liga cumple 85 años y quienes orgullosxs somos liguistas nos declaramos enamoradxs del humanismo revolucionario y profundamente responsables de torcerle el brazo a la injusticia. Nos declaramos defensores de la belleza y del pan para todxs, y enemigos a muerte de la miseria planificada y los proyectos neocoloniales. Somos enemigxs de la tibieza, pero eso no lo declaramos: lo ejercemos día a día. Hoy que cumplimos 85 años reflexionamos y planificamos los próximos años, porque sabemos que la dignidad del pueblo es un derecho que se conquista a fuerza de trabajo, humildad y muchísimo sacrificio de ese que no cuesta hacer, porque es el que sabemos fértil de futuro.


FELIZ CUMPLEAÑOS LIGA QUERIDA!


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